Cortar los ríos que te cuelgan de los huesos
perseguir eucaliptos en el cielo
hacer el amor en tu casa
y decorar el cielo con tus ojos
Esconder la palabra en los bolsillos
y dejar que el disco
repita mil veces nuestro tema
Beber el sudor de tu boca
y perpetuar por siempre
la parte más profunda del acto
Arrancarse la piel del corazón
hilvanar con hilo el tiempo
colgar la noche junto a la almohada
Y partir en dos el alma
Arañarse los ojos con una pluma
salpicarme el rostro con tu boca
abrir los brazos a tu espalda
y recoger tus pies entre los chubascos
Despertar de madrugada
y recordar
fantasías de un recuerdo